jueves, 12 de junio de 2008

Innsbruck 24/7: Cuatro goles, 5 jotas

Francisco Ortí y José David López (corresponsales en Innsbruck)

Día de sonrisas en la concentración de la selección española. Muchos intentan crear polémica insertando el bisturí periodístico para analizar hasta el más mínimo detalle del enfado de Fernando Torres al ser sustituido ante Rusia, pero lo cierto es que el ambiente es de calma y relajación después de la labor cumplida.

Sin lugar a dudas él más feliz de toda Austria era David Villa. Al margen de los tres goles, los que ya le suponen una gran alegría, el asturiano recibió la visita de su mujer y su hija Zaida. Después de tantos días sin ver a los familiares los jugadores disfrutaron de una merecida tarde libre junto a sus seres queridos.

La mañana en la carpa de Neutift –lugar donde estamos concentrados todos los periodistas- transcurrió con más tranquilidad de la habitual. Los nervios pre partido también se había hecho notar entre los miembros de la prensa, y tras una cómoda victoria se respira un clima más calmado.

El mayor sobresalto se vivió cuando el jamón hizo su entrada estelar. El Mesón 5 Jotas tuvo el detalle de invitar a la prensa a una muestra de sus mejores jamones. No duraron ni dos segundos. Una nube de periodistas hambrientos sepultó la mesa arrasando con todo lo que había sobre ella. Ni las servilletas quedaron. Más de uno se quedó sin catarlo –nosotros entre ellos-, pero a falta de jamón bueno es el pan, que tampoco estaba mal.

Tras responder a unas preguntas para la televisión sueca –si es que somos famosos en todos los rincones del mundo- y disfrutar con Portugal mientras cerrábamos las últimas noticias para Goal.com, decidimos marcharnos a la Fan Zone de Innsbruck donde seguiríamos el Suiza-Turquía con los aficionados.

No esperábamos mucho ajetreo en la capital tirolesa, pero lo cierto es que no caímos de la cuenta de que Austria acoge a un gran número de inmigrantes turcos. Eso parecía el Ataturk de Estambul. "TUR-QUI-A, TUR-QUI-A", gritaba la afición otomana, cuyos cánticos iban aumentando de decibelios con el paso de los minutos. El gol de Arda Turam desató la locura entre los aficionados turcos, y provocó un gran despliegue policial para evitar incidentes.

Estaba todo controlado por la seguridad local, pero ver a centenares de turcos caminando hacia ti ondeando sus banderas y celebrando una victoria con más rabia que alegría no te deja indiferente. Menos mal que ganaron.

En medio de la agresiva felicidad otomana encontramos a cinco compatriotas mucho menos temperamentales. Con una birra en la mano y un par de austriacas en el punto de mira, nuestros vecinos de Castellón se asociaron con nosotros para crear una pequeña colonia española alejada del bullicio. Así es imposible no querer a España.

2 comentarios:

Álvaro dijo...

¿Sigues todos los partidos de algunas selecciones del Europeo o sólo de España y Suiza?
Ya me gustaría a mí ir de corresponsal a Innsbruck con los gastos pagados(o eso creo) y a ver partidos...no sabes la suerte de la que gozas.

Saludos
www.hablemosdfutbol.blogspot.com

Francisco Ortí dijo...

Intento ver todos los partidos, aunque es algo imposible. A veces me coincide el partido de las 18.00 con el entrenamiento de España y me tengo que perder los primeros 50 o 55 minutos. Pero bueno, bien merece la pena.