domingo, 25 de mayo de 2008

Euro 2004: Grecia conquista Portugal


Por Ander Barroso.-

La Eurocopa del 2004 estaba hecha para que triunfase alguna de las favoritas. Principalmente, porque no había surgido ningún imprevisto en la fase de clasificación y estaban las siete selecciones más potentes de Europa: Italia, Alemania, Inglaterra, Portugal, Francia, Holanda y España. Sin embargo, a estos siete bloques se unió un octavo invitado con el que nadie contaba: Grecia.

El combinado dirigido por Otto Rehhagel fue quitándose de encima a selecciones como España y Francia, hasta tal punto de disputar la final frente al anfitrión Portugal y conseguir superarle. Vale, reconozco que ver actuar a los griegos no era algo alucinante. Futbolísticamente no eran superiores a los demás, pero en el aspecto táctico y físico estuvieron notables.

También cabe destacar el factor de sus futbolistas. Sin contar con estrellas de primer nivel, sus hombres llegaron en un buenísimo estado de forma. Todos supieron sobreponerse a la presión de disputar una Eurocopa y consiguieron dar el máximo de sí mismos, e incluso superarse. Nikopolidis en portería, Dellas atrás, Zagorakis en el centro y el ‘matador’ Charisteas formaron la columna vertebral del equipo.

Dónde más problemas se encontraron fue en la primera fase. El combinado heleno sabía al llegar al país luso que lo tendría muy complicado para pasar a cuartos, puesto que estaba encuadrado con dos selecciones del nivel de España y Portugal. Pese a ello, Grecia siempre estuvo en todo momento entre los dos primeros y finalmente fue acompañada por la selección local, que superó a la española en el tercer y definitivo partido del grupo.

La actuación de España no pasó de la discreción. Todos nos quedamos con la sensación de tener equipo para lograr algo más. Iñaki Sáez no supo sacar el máximo partido posible a sus futbolistas y después de vencer a Rusia en el primer partido, la selección desperdició dos puntos prácticamente hechos frente a Grecia, mientras que Nuno Gomes nos mandó a casa antes de lo previsto.

Personalmente, el equipo que más me gustó fue la República Checa. Un bloque compacto atrás, con buenos tocadores y con una habilidad especial para hacer goles. Ganaron los tres partidos de la primera fase (se cargaron a Alemania) y también pudieron con Dinamarca en los cuartos, pero fueron víctima del ‘síndrome Grecia’ y cayeron antes de llegar a la final.

Milan Baros se convirtió en una de las sensaciones del combinado checo. Su aportación ofensiva fue fundamental y acabó siendo el máximo goleador del torneo. Sin embargo, lo más destacable de la República Checa es que no tuvo nada destacable. Es decir, ante todo fue un equipo desde el portero al utillero, aunque la presencia de futbolistas como Rosicky o Nedved siempre se tiene más que en cuenta.

Tal vez, Holanda pudo haber hecho algo más de no contar son el inestimable ‘factor suerte’. El combinado ‘Orange’ tuvo en Van Nistelrooy al goleador perfecto, mientras que el rendimiento de sus futbolistas fue más o menos el esperado. Es cierto que no llegaron a convertirse en un equipo sobresaliente, pues durante el devenir del torneo no tuvieron problemas para salir de diferentes situaciones. Por ello, no pudieron cumplir el objetivo de llegar a la final, pero el balance final fue positivo.

Principalmente, porque el torneo nos dejó muchas sorpresas inesperadas. Ver eliminadas a Alemania, España e Italia a las primeras de cambio resultó ser algo más que anecdótico. Tampoco fue lógico que Francia e Italia no pasasen de cuartos, pero todavía no era suficiente. Tenía que ser Grecia la que ganase la Eurocopa contra todo pronóstico, superando en la final al anfitrión. Raro, todo fue raro. Desde entonces, el combinado heleno no volverá a ser otro cualquiera.

3 comentarios:

Devo dijo...

que recuerdos! ese equipo pego justo con la campaña de adidas 'impossible is nothing'

increilbe

saludos, nos leemos

devo

Diego dijo...

No me lo esperaba, eso demuestra que a veces los que no son favoritos gana
un saludo

Paco dijo...

A todo el mundo le sorprendió que Grecia ganase la Eurocopa, pero es cierto que a los que vivimos en Grecia no nos sorprendió en absoluto el nivel y la conjunción y la seriedad de los griegos. El alemán venía haciendo un trabajo espectacular.
Pero más espectacular fue ver las calles de Atenas repletas de gente celebrando la victoria. Aunque me quedo con la imagen de miles de emigrantes africanos, uniformados con la camiseta oficial del país heleno, todos a una voz gritando: zito Ellada, zito Ellada (viva Grecia, viva Grecia)
Espectacular como se vivió todo aquí. Poco después llegó la Olimpiada. Sin duda fue el año griego.

Saludos desde Atenas
Valencia y Che
Es todo fútbol