lunes, 7 de enero de 2008

Un portero mágico

Por Ander Barroso

El Real Madrid lidera la clasificación de Liga con unos números fabulos. Catorce victorias, dos empates y dos derrotas en dieciocho partidos, un registro fantástico. Sin embargo, lo sorprendente del caso es que los de Schuster sólo han encajado catorce goles.

Parece mentira que a un equipo que defiende tan mal como el Madrid no le hayan marcado más goles. Es cierto que en el aspecto defensivo los blancos han presentado cierta mejoría, pero aún así los equipos rivales le crean oportunidades con excesiva facilidad.

Y entonces me preguntarán donde está la clave de ese dato... Muy sencillo, en el portero. Iker Casillas afronta su novena temporada en el primer equipo (se estrenó con 18 tiernos años) y en los últimos años se ha convertido en el futbolista más regular del equipo.

Desde sus principios se le veía una madurez asombrosa debido a su corta edad y nadie dudó en señalarle el sucedor de Zubizarreta. Al contratio que a otras estrellas, a Casillas -un currante- no se le han subido los parajos a la cabeza, a pesar de convivir en un vestuario tan... peculiar.

Representa el espíritu del madridismo

Representa la imagen de un nuevo madridismo ilusionante. A pesar de que Florentino estuvo a punto de fichar a Buffon en su día para sentar al de Móstoles en el banquillo o otras muchas trastadas que le han hecho, Casillas le ha sido fiel al Madrid.

A sus 26 años, el margen de evolución es pequeño, puesto que es 'casi' perfecto, pero recuerden que en el deporte no existe esa palabra.

En un análisis que me pasaron ayer, veía como Casillas es el portero al que más le han llegado en este arranque liguero y aún así, es el que menos goles ha recibido. Estar por delante en ese registro que Palop, Valdes y compañía tiene mucho mérito...

Y Casillas lo tiene. Ha salvado al Madrid de muchísimas derrotar y en la selección más de lo mismo. Todavía le quedan unos cuantos años en esto del fútbol, pero creo que ya ha hecho demasiados méritos como para que le hagan un monumento.

domingo, 6 de enero de 2008

Más que un santo

Por Francisco Ortí.-

El Real Madrid se escapa en lo más alto de la tabla y se sitúa a siete puntos de su inmediato perseguidor, que es el Barcelona. El conjunto blanco parece imparable, pero sí hay alguien que puede pararle. Lo malo para el resto de equipos es que el elegido milita en las filas blancas. Se trata de Iker Casillas. El paralotodo Iker Casillas.

Lo cierto es que Schuster no termina de encontrarle el punto al Real Madrid y sus planteamientos se convierten en fracasos, pero tiene la suerte de contar con Casillas, del mismo modo que un equilibrista cuenta con una red por si pierde la verticalidad. Y es que con San Iker bajo palos el alemán se asegura que por mucho que se equivoque el empate a cero lo tiene asegurado.

Ante el Zaragoza, Iker Casillas volvió a deleitar con una actuación portentosa, que rozó lo milagroso y dejó corto el calificativo de San Iker. Fue algo más que un santo. Paró todo lo imaginable y más.

El portero demostró que posee todas las cualidades que debe tener un guardameta y que se conoce todos los recursos. Tiró de reflejos para sacar un cabezazo a bocajarro de Diogo. De agilidad para salvar un disparo a la base del palo de Gabi. De colocación para evitar el gol de Sergio García. Y ganó en el mano a mano a Diego Milito gracias a una sangre fría impresionante.

Diego Milito es un goleador que no necesita presentación. Su currículo demuestra que no perdona ante el marco rival, pero ante Casillas se le hizo de noche. El argentino aguantó, amagó por dos veces, pero el portero no se movió. Iker se mantenía impertérrito ante los engaños del delantero. Cualquiera hubiera acabado cayendo, pero Iker no y le ganó la partida a Milito.

La reacción final de los jugadores fue inequívoca. Cuando sonó el pitido final nadie fue a abrazar a Van Nistelrooy ni a Robinho, los autores de los goles, sino que se formó una nube de abrazos alrededor de Casillas. Él es el gran héroe blanco.

Foto: Goal.com

sábado, 5 de enero de 2008

Con Badiola debe llegar la tranquilidad

Por Ander Barroso.-
Iñaki Badiola se convirtió este jueves en el vigésimo noveno presidente de la historia de la Real Sociedad. El empresario guipuzcoano arrasó en unas elecciones que sólo tuvieron en él al único candidato. Por ello, tenía asegurado el sillón presidencial, antes de que comenzaran las innecesarias elecciones.

Sin embargo, existía el rumor de que el día iba a ser calentito, pues durante la tarde podían aparecer varios accionistas con peso que exigiesen estar en la Junta. Badiola temía que esto ocurriera y que su llegada al club txuri-urdin se viera empañada por una agria polémica.

No fue así. Es más, el nuevo presidente realista contó con el respaldo de la mayoría de accionistas, exactamente con el 71,89%. Estos números indican claramente que Badiola ha caído bien y que su discurso de hacer una nueva Real ha convencido. El hecho de que en su día prometiera la llegada de futbolistas como Fran Mérida o Marc Crosas también ha sido fundamental.

Junto a él llega Pako Aiestaran, un tipo que triunfó al lado de Rafa Benítez en el Liverpool, hasta que una discusión entre ambos le hizo tomar la decisión de marcharse de Anfield. Ahora la Real si que tiene un director deportivo de verdad, aunque Ayestarán no lo será oficialmente hasta la próxima temporada.

‘Jabo’ Irureta también tendrá mucho que decir. El vizcaíno contará con un papel importante dentro del club que depende de Chris Coleman. Si el técnico británico decide marcharse, el ex del Deportivo se hará cargo del equipo. De lo contrario, pasará a formar parte de dirección deportiva.

Con la llegada de Badiola, la Real tiene mucho que ganar en el aspecto económico. Conocida es su mala situación económica desde hace tiempo. Sin embargo, el acuerdo que se alcanzará en breve con varias empresas chinas puede cambiar por completo la economía txuri-urdin.

El objetivo del nuevo presidente es claro, sólo hay que leer su eslogan (Erreala Primeran) para saber que Badiola confía en que la Real regresa a la categoría de oro del fútbol español está misma temporada. El conjunto realista está a tres puntos de los puestos de ascenso, por lo que el pensamiento del presidente no va desencaminado.

viernes, 4 de enero de 2008

Un derbi de locos

Por Francisco Ortí.-

Faltan poco más de 24 horas para que se dispute el derbi de Valencia entre el Levante y el Valencia y los dos clubes parecen estar luchando por ver quien acumula más escándalos. Los jugadores ya no están entrenando en sus respectivas ciudades deportivas, sino que se dividen en calabozos, juzgados o están en paradero desconocido, y los equipos están centrados en el mercado invernal.

Uno de los mayores escándalos los ha protagonizado el jugador del Valencia Manuel Fernandes. El portugués fue detenido mientras celebraba el cumpleaños de Miguel Brito al ser acusado de robar un reloj e iniciar una reyerta en una conocida discoteca de Valencia. Fernandes pasó la noche en el calabozo y el viernes en los juzgados hasta lograr su libertad con cargos.

Por otro lado están David Albelda, Santiago Cañizares y Miguel Ángel Angulo, que viven una situación insólita al ser apartados por Ronald Koeman, pero el club ché no les facilita la salida. A este grupo se une, lógicamente, Manuel Fernandes, que se seguramente se marchará cedido al Everton.

Y entre tanto lío llega Ever Banega. El centrocampista argentino aterrizó el sábado por la mañana en Valencia para cerrar su fichaje por el club ché. El fichaje está casi cerrado desde hace varios días, pero unas complicaciones han impedido que se pueda hacer oficial.

Savio, todavía de vacaciones

Si mal van las cosas en el Valencia, tampoco van mucho mejor en el Levante, donde algunos jugadores se han planteado empalmar las vacaciones navideñas con las estivales. Ese es el caso de Savio Bortolini, que todavía no ha regresado a los entrenamientos, cuando lo debía haber hecho el pasado 29 de diciembre.

Tampoco le debió funcionar bien el reloj a Mustapha Riga, puesto que también llegó con retraso de las vacaciones. Sin embargo, el ghanés podría jugar ante el Valencia a causa de la falta de efectivos que arrastra el conjunto granota.

Otro que vivió una situación anómala fue Marco Storari. El portero italiano tuvo que esperar casi ocho horas para que Julio Romero aceptara reunirse con él. La intención de Storari era forzar su salida ante la ausencia de cobro y solicitó no jugar el partido ante el Valencia.

Con este panorama se afronta un derbi de Valencia en el que los dos equipos se juegan mucho. A pesar de lo que pueda parecer, el domingo en Mestalla se jugará a fútbol. O eso creo.

Foto: unosaficionados.com

jueves, 3 de enero de 2008

El Niño... inglés



Por Ander Barroso.-

Malos tiempos se avecinan en Anfield. Entorno al Liverpool existe una especie de virus que podría convertir a Benítez en su mayor víctima. Los rumores de que regresará a España al término de esta misma temporada se escuchan en todos los sitios y el empate de este miércoles frente al Wigan, gracias a un tanto de Fernando Torres, no ayuda para nada al ex técnico del Valencia.

Sin embargo, para derrotar a un equipo del potencial del Liverpool no es suficiente con estar acertado en todos los aspectos, también has de esperar a que sus estrellas no tengan el día, porque son capaces de ganarte un partido con su simple presencia. Steven Gerrard y ‘The Kid’ Torres son ese tipo de futbolistas.

Ambos son los dos jugadores más importantes del equipo inglés. Cuando se confirmó la marcha del madrileño al Liverpool, muchos se encargaron de adelantar su fracaso como futbolista. También se criticó el desorbitado precio que la entidad británica desembolsó por el capitán del Atlético. En definitiva, se pusieron muchos interrogantes a la apuesta que hacía Benítez.

El técnico madrileño pasó de todas las críticas y calló, seguro de que su apuesta se iba a cumplir tal y como el pensaba. Y así está siendo. Torres se ha hecho con el puesto que tras la marcha de Owen al Madrid nadie ha sabido ganarse. Crouch o Kuyt entre otros, no terminaron de convencer.

No es el caso de Torres, que a estas alturas de temporada lleva dieciséis tantos, repartidos en todas las competiciones que ha disputado hasta ahora. En Anfield es todo un ídolo, sólo hay que observar la encuentra realizada por la página web del Liverpool, en la que ‘The Kid’ encabeza la lista de mejor futbolista de la temporada del equipo.

La Premier le beneficia

Su adaptación al fútbol inglés ha sido mucho más rápida de lo que incluso él pensaba. Seguro que el hecho de haber coincido en el vestuario red con varios compatriotas le ha beneficiado, aunque lo fundamental es que el británico es un fútbol que va a su medida.

La agresividad del ex atlético, su velocidad con el balón, su capacidad para realizar todo tipo de remates… Torres se ha convertido en uno de los delanteros con más prestigio de la Premier e incluso ha marcado más goles que tipos como Didier Droga o Wayne Rooney.

El Liverpool apuesta por un tipo de fútbol que se asemeja de maravilla a las características del atacante español. Cuando se triangula por dentro, Torres es capaz de romper a la defensa rival con desmarques imprevisibles, mientras que también es una gran referencia en los balones largos.

Sólo tiene 23 años y de mantener el nivel que actualmente está mostrando, en un par de temporadas puede convertirse en uno de los mejores delanteros del mundo. Condiciones no le faltan, pues es un futbolista muy completo que cuenta con un físico envidiable. Y no duden de que buena parte de las esperanzas de la selección en la Eurocopa pasan por El Niño.

miércoles, 2 de enero de 2008

Silva, el buey mudo

Por Francisco Ortí.-

Hace tiempo, en mi época de estudiante, uno de mis profesores me contó la historia de Santo Tomás de Aquino, al que sus compañeros apodaban "el buey mudo" por su parquedad de palabras. Pero un día, uno de esos compañeros leyó los apuntes de este joven estudiante y se los presentó a San Alberto. Al leerlos, éste le dijo a los estudiantes: "Ustedes lo llaman el buey mudo. Pero este buey llenará un día con sus mugidos el mundo entero".

En el mundo de fútbol tenemos a nuestro particular buey mudo. Es un hombre de escasas palabras, algo introvertido y con poca propensión a las salidas de tono, y, sin embargo, está llamado a hacer historia. Estoy hablando del valencianista David Silva.

Fuera de los terrenos de juego el canario pasa inadvertido a causa de su timidez, pero en cuanto toca un balón atrae todos los focos, todas las miradas. Su silencio desaparece en cuanto se calza las botas de fútbol y pisa un terreno de juego. Él no necesita mugidos para hacerse oír, no necesita ni hablar, le basta con darle un par de toques al balón y éste habla por él.

Un año de ensueño

Este buey ha cerrado un año 2007 que a causa de su modestia –la que caracteriza a los más grandes- no se hubiera atrevido ni a soñar. Hace dos veranos David Silva fue presentado en Mestalla junto a Gavilán como nuevos jugadores del primer equipo ché en familia. Apenas 20 aficionados acudieron a ver al canario vestirse de corto. Hubo más presencia de público hasta en la presentación de Tavano. "Si se llamara Silvinho esto estaría lleno", protestó el padre de Silva creyendo que nadie le escuchaba.

Pero esos mismos aficionados que le dieron la espalda en su puesta de largo como jugador del Valencia ahora le idolatran y ni siquiera llamándose Silvinho le tendrían más cariño. Le ha bastado un solo año para ganarse los corazones de Mestalla. Eso sí, ha sido un año en el que ha rozado la perfección.

El 2007 ha sido el año de la explosión de Silva. El año del salto de promesa a crack. Pese a su juventud no tuvo miedo en asumir el reto de hacer olvidar a Aimar. Se colocó el dorsal 21 a la espalda -el mismo que lucía el argentino- y pronto se ganó un sitio en las alineaciones que ya no perdería.

En la Liga rozó el sobresaliente, pero fue en la Champions League donde ofreció su mejor versión. El pequeño canario se creció ante rivales de la talla de Materazzi o John Terry y protagonizó auténticos partidazos, marcando algunos goles que le convirtieron en portada de todos los periódicos. Además, sus buenas actuaciones le valieron la llamada de Luis Aragonés para la selección y se ha ganado un puesto para la próxima Eurocopa.

En el 2008, Silva deberá asumir un reto todavía mayor a los que ha superado hasta ahora. Después de la revolución Koeman, la afición ché se ha quedado huérfana de referentes sobre el césped y el canario deberá ser quien interprete ese papel. El buey mudo todavía puede mugir más fuerte. Que el mundo entero se prepare.

martes, 1 de enero de 2008

Una Copa del Rey maltratada

El año 2008 se inaugura en el fútbol español con la vuelta de los dieciseisavos de la Copa del Rey. Con el turrón y las uvas todavía en la tripa, los principales favoritos deberán resolver sus eliminatorias. A priori, no deberían tener demasiados problemas para acceder a cuartos.

El actual formato de la Copa beneficia claramente a los equipos de Primera. En primer lugar, porque no comienzan su andadura hasta los dieciseisavos, en los que cuentan con el ‘factor campo’. El hecho de que el Alicante derrote al Real Madrid en un simple partido resulta complicado, por lo que a doble partido es prácticamente imposible.

La Copa no acapara tanto protagonismo como antes, pues la mayoría de equipos aprovechan estos partidos para dar minutos a los suplentes. Y es que el único premio que se otorga al equipo que gana la Copa es su participación en la UEFA, competición poco atrayente comparándola con la Champions.

Mateo Alemany, futuro candidato a hacerse con el mando de la Federación, señaló que dar más importancia al ‘torneo del K.O.’ es urgente. Para ello, el ex presidente del Mallorca indicó que su apuesta sería conceder una participación en la Champions al equipo que levante la Copa.

Seguro que los Sevilla, Valencia y compañía, que ahora no están arriban, saldrían con todo desde el principio para tratar de maquillar la temporada. El nivel del torneo sería mucho más alto y la emoción se multiplicaría por dos, ya que participar en la Champions es algo único.

El fútbol inglés cuida al máximo su segunda competición más importante. La FA Cup se vive de una manera muy pura en los estadios de Inglaterra. Es cierto que el ganador de dicho torneo no se asegura su clasificación para la Champions, pero todas las eliminatorias son a partido único, por lo que la tensión es máxima.

En definitiva, el formato actual de la Copa no es el idóneo y los grandes perjudicados somos los espectadores, que debemos mostrar nuestra disconformidad. Puede que estando quién está arriba del todo, las cosas no cambien. Hasta que Villar se marche, disfrutemos de la profesionalidad de los equipos humildes.
Ander Barroso