domingo, 29 de junio de 2008

Sed de historia

Por Francisco Ortí.-

No se sabe lo que es la sed hasta que se bebe por primera vez. España, de profesión derrotada, quiere sentir como un largo trago de gloria recorre su garganta. Anhela padecer esa sed de historia que tan bien conocen otras selecciones como la italiana o la alemana.

24 años después de su última final y 44 desde que levantó su último, y único, título, la selección española ha puesto fin a su pábulo noviazgo con el anonimato para tener una cita en Berlín con la femme fatale del éxito. La candidata al corazón de la Roja no es una mujer de ideas fijas, cambia con frecuencia de amante, pero suscita emociones imborrables para la memoria.

La España de Luis Aragonés ya hizo historia a nivel peninsular rompiendo la maldición de los cuartos de final al vencer en la tanda de penaltis a Italia, pero esta selección "no ha venido a la Eurocopa para conformarse con pasar de cuartos", como han reiterado los componentes de la Roja.

Escribir su nombre en la historia de España no era suficiente, la Roja quería llegar a lo más alto y engalanado con oro bajo la intensa lluvia de Viena selló su billete a la final dejando en el camino a la sorprendente Rusia. En el duelo entre dos de los abanderados del fútbol ofensivo quedó claro que el orden que impone la métrica también es necesario para escribir poesía.

Este domingo, España asistirá a la cita con la que ha estado soñando durante tanto tiempo. El último obstáculo que le impide acariciar el éxito es la industria germana. La rocosa, hormigonada y supermusculada Alemania pondrá a prueba la imaginación y descaro de los pequeños españoles.

Viena, tierra de grandes músicos y defensora de artistas, volverá a ser el escenario de las aventuras de la ambiciosa selección española. Faltando escasas horas para la final, tanto en España como en Viena si uno abre la ventana respirará el mismo aire: el de la esperanza.

sábado, 28 de junio de 2008

España quiere el reinado europeo ante Alemania

Francisco Ortí y José David López (corresponsales en Viena)

Una fecha histórica

El ganador histórico contra la biografía del fracaso. El ejercito de gigantes contra la sinfónica de enanos. El poderío físico contra el poder del talento. O lo que es lo mismo Alemania contra España. Hay muchas maneras de describir el duelo que protagonizarán alemanes y españoles sobre el césped del Ernst Happel de Viena con el título de campeón de Eurocopa como telón de fondo.

En la capital austriaca se enfrentarán dos selecciones de pasados antónimos y presentes contrapuestos. El extenso palmarés de los alemanes cara a cara con la desierta sala de trofeos de la selección española. El fútbol industrial alemán se medirá a la poesía que ha escrito con el balón la Roja a lo largo de toda la Eurocopa. El ansía de hacer historia contra la histórica costumbre de vencer.

La final de esta Eurocopa aparece ya con letras de oro en la histórica de la selección española. Después de superar la maldición de los cuartos de final, España vio como se le allanaba el camino hacia el éxito por primera vez en 24 años, cuando alcanzó su última gran final.

En aquella ocasión, en 1984, España salió derrotada por aquel famoso error de Arconada. Así pues, hay que remontarse hasta 44 años antes para encontrarnos con la última, y única, vez en la que España saboreó las mieles del éxito. 1964 es la fecha que toda España recuerda como ejemplo y la generación actual necesita renovarlo con un título en color.

De la ausencia de Villa a la incógnita de Ballack

Una de las notas del partido estará en el banquillo y en las ausencias. El banquillo español tendrá a David Villa, máximo goleador del torneo y pieza clave en el funcionamiento ofensivo de la ‘Roja’ hasta la fecha. Su lesión ante Rusia en las semifinales, le deja fuera por una pequeña lesión muscular.

Por parte española, se ha dejado caer que Cesc Fábregas será su sustituto como ya lo fuera cuando el asturiano se tuvo que retirar ante los rusos. La entrada del mediocentro hace que España gane en presencia en mitad de cancha, ganando así un efectivo más en su intención de llevar el ritmo de juego y el control de La posesión. Junto a Xavi, Iniesta y Silva, forman el mediocentro que más toque tiene de todo el torneo y el que más se ajusta a la planificación y estilo que propone Luis Aragonés.

Otra alternativa sería dar entrada a Guiza y no trastocar el sistema que viene siendo habitual, ya que el aún mallorquinista sería el reemplazante ideal por su condición de delantero. Sin embargo, esta posibilidad se cae con el paso de los minutos y, tal y como ha dejado ver Luis, prefiere al ‘pichichi’ liguero para tener una carta en caso de necesitar fuerza atacante a lo largo del partido.

En Alemania, la noticia saltó en el último entrenamiento. Ballack, estrella y capitán germano y, desde luego, pieza clave en el plan de Joachim Low, no terminó el entrenamiento previo a la finalísima y se retiró dolorido en su gemelo. Lleva dos días sin poder entrenar y aunque se especula su baja, muy mal debería estar el mediapunta del Chelsea para dejar escapar tal escaparate.

La nota opuesta viene de la mano de Frings, que se ha recuperado tras romperse una costilla ante Austria y ser baja contra Turquía. El mediocentro destructor vuelve al once inicial y podría acompañarle Borowski si, finalmente, se cayera del equipo Ballack.

Precaución y optimismo

Cómo es habitual en las grandes citas, ambos contendientes han recibido sus respectivas dosis de elogios del rival. La típica lisonja u ofrenda de paz antes de la obligatoria guerra.

"Mañana hay que respetar al rival, que nada más y menos se llama Alemania", declaró Luis Aragonés, quien también repartió jabón para Michael Ballack, a quien considera "un gran jugador". Además, el Sabio destacó el poderío físico alemán y señaló que se enfrentará a una "gran selección".

Low, por su parte, confesó que ve a España como la mejor selección de Europa y adelantó que Alemania tiene potencial en el banquillo para cubrir la ausencia de Michael Ballack.

Alineaciones probables:

ALEMANIA: Lehmann; Friedrich, Mertesacker, Metzelder, Lahm; Hitzlsperger, Frings, Ballack, Schweinsteiger; Podolski y Klose.

ESPAÑA: Casillas; Sergio Ramos, Marchena, Puyol, Capdevila; Iniesta, Senna, Xavi, Silva; Cesc Fábregas y Fernando Torres.

Árbitro: Roberto Rosseti (ITA).

Estadio: Ernst Happel, de Viena.

Hora: 20.45

miércoles, 25 de junio de 2008

España busca su final ante Rusia

Francisco Ortí y José David López (Corresponsales en Innsbruck)

Día histórico tras una espera de 24 años

Arranques opuestos pero similares progresiones han tenido los dos semifinalistas por la parte baja del ‘cuadro’. España está ante su gran oportunidad, un día histórico que parece más cerca que nunca tras haber zanjado de una vez por todas los temores inevitables en los fatídicos cuartos de final. Con Italia ya en casa y un grupo crecido y convencido de que 2008 debe ser el año del éxito, la ‘Roja’ quiere su final, la que lleva esperando desde 1984 y aquella trágica tarde con Arconada como protagonista gris.

Con Luis Aragonés a punto de cerrar su aventura en la Selección, el ‘Sabio’ quiere salir por la puerta más grande, la de los campeones, lo que le haría ser el técnico más laureado en la historia del combinado español. Si gana a Rusia, logrará superar los mejores registros y tendría ‘a tiro’ el título de campeón de Eurocopa. El mejor final posible ahora que ya ha cerrado su fichaje por el Fenerbahce.

Rusia no quiere repetir derrota

Guus Hiddink y sus pupilos estuvieron muy cerca de decir adiós al torneo ya en la primera fase, cuando España les goleó (4-1) en un debut amargo que ahora parece irrepetible. Los del holandés reaccionaron con un fútbol alegre, vertical, ofensivo y de derroche que refleja el hambre y compenetración de un equipo atrayente desde muchos sentidos.

Sin embargo, aquella primera toma de contacto es un simple recuerdo de un torneo que ha dado un vuelto enorme desde entonces. Rusia ganó con suficiencia a Grecia y desarboló a Suecia con la aparición de Arshavin, uno de los nombres propios del torneo. Su exhibición ante Holanda que sirvió para dejar a los oranjes en el camino, ha dado la vuelta al mundo y supuso la explosión de un auténtico crack.

Sin embargo, no está solo. El gran desempeño de Zhirkov en el lateral izquierdo, así como la gran movilidad del goleador Pavlyuchenko, son armas con peligro evidente. Pese a estas individualidades, Hiddink ha logrado una fuerza colectiva difícilmente superable. Una ‘piña’ en torno a un técnico experto, especialista en levantar a selecciones necesitadas y, desde luego, que ya ha avisado sobre lo diferente que será esta semifinal respecto al debut.

Hiddink sólo tendrá dos bajas para este encuentro. Ambas por sanción. El defensa central Denis Kolodin y el centrocampista Dmitri Torbinski se perderán el partido. Además, Ivan Saenko es duda por problemas físicos.

La Roja, con el mismo bloque

Para la histórica cita ante Rusia, Luis Aragonés confiará en el mismo bloque que le ha funcionado tan bien durante toda la competición. El Sabio piensa que cuando las cosas van bien no hay que tocarlas y por este motivo repetirá el mismo once que rompió el maleficio de los cuartos de final.

Así pues, España volverá a formar con Casillas en la portería, Sergio Ramos y Capdevila en las bandas flanqueando a Puyol y Albiol. Senna será el encargado del trabajo sucio en el centro del campo, ejerciendo de escolta para beneficio de Xavi, Iniesta y Silva. Arriba, la pareja con más pólvora de la Eurocopa: David Villa y Fernando Torres.

Consciente de la importancia del encuentro, Luis Aragonés ha preparado a conciencia cada detalle. El seleccionador ha atado en corto a Sergio Ramos, para que reduzca su alegría ofensiva ante las continuas embestidas de Zhirkov y Arshavin por su banda.

Además, la Roja ha trabajado con especial insistencia las jugadas a balón parado. Tanto en defensa como en ataque, para evitar encajar goles en jugadas de este tipo como ya le sucedió contra Rusia en el primer partido de la Eurocopa.

Alineaciones probables:

ESPAÑA: Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila; Senna; Iniesta, Xavi, Silva; Villa y Fernando Torres.

RUSIA: Akinfeyev; Anyukov, Ignashevich, Shirokov, Shirkov; Zyryanov, Semak, Shemchov, Bilyaletdinov; Arshavin; y Pavlyuchenko.

Árbitro: Frank De Bleeckere (BEL).

Estadio: Ernst Happel, de Viena

Hora: 20.45

domingo, 22 de junio de 2008

Entre Garrapatas: Casillas 1-0 Buffon

Por Ander Barroso.-

Ahora si que tenemos que estar orgullosos de esta selección. Después de una gran primera fase, el optimismo entorno al equipo español aumentó tal y como se esperaba. A partir de ese instante, ha habido dos tipos de pensamientos en todo el país: el del optimismo y el de la cautela. Mi pensamiento era este último, porque enfrentarnos en cuartos a Italia era algo que me horrorizaba.

No por España, sino por la selección ‘Azzurra’. A pesar de que el equipo de Roberto Donadoni había realizado una primera fase discreta y se metió en cuartos de puro milagro, Italia seguía provocándome mucho respeto. Principalmente, porque el combinado transalpino siempre se ha crecido en los momentos importantes y el de hoy bien que lo era.

Sin embargo, la España de Aragonés estuvo a la altura del partido, mostrando personalidad y encanto por el fútbol. Italia no tuvo el dominio del encuentro en ningún momento. Puede que algunos pongan como excusa la ausencia de Pirlo y Gattuso, dos futbolistas importantes en la medular. Pese a ello, lo que verdaderamente mató a Italia fue la poca calidad de sus futbolistas y el planteamiento de su técnico.

Y es que Italia se mostró como un equipo inferior a España en todo momento. La principal misión de los italianos siempre estuvo en destruir el fútbol ofensivo de los de Luís. La ‘Azzurra’ defendía en muchas acciones con hasta nuevo futbolistas, pero el paso del tiempo demostró que la táctica italiana no era la acertada, pues en la prórroga acusaron el esfuerzo físico realizado y sólo la suerte les mantuvo en el partido.

La gran decepción italiana, sin tener en cuenta a Donadoni, tiene nombre y apellido. Se llama Luca Toni, un delantero que llegó a esta Eurocopa con el pensamiento de hacer muchos goles y se va sin estrenarse. Todas las esperanzas en el aspecto ofensivo pasaban por sus botas, más bien por su cabeza, pero Puyol y Marchena la frenaron de maravilla y además se encontró demasiado solo arriba.

La batalla en el centro del campo también fue España. La ‘Azzurra’ apostó por una presión al hombre y eso provocó que a la ‘Roja’ le costase más hacer su fútbol. Sin embargo, la movilidad y paciencia de los Iniesta, Silva, Cazorla y compañía provocó que la continua presión de Italia acabase desapareciendo, porque se fundieron de tanto correr.

Si los de Donadoni aguantaron los 120 minutos sin estar por detrás en el marcador, obviamente fue por la actuación de su estrella y capitán. Gianluigi Buffon es el diamante más importante que tiene esta Italia y cuando se confirmó la tanda de penaltis empecé a ver más cerca la clasificación a las 'semis' de la ‘Azzurra’, puesto que temía que impusiese la calidad de su guardameta.

Y lo hizo. Buffon detuvo uno de los cuatro penaltis que le lanzaron. Pero olvidamos que nosotros teníamos un portero todavía mejor. De hecho, paró la mitad de los lanzamientos que le realizaron y le dio la victoria a España. Buffon siempre ha sido considerado el mejor portero del mundo, pero después de la exhibición las cosas cambian y Móstoles pueden presumir de haber visto nacer al mejor. Italia está eliminada, ahora nos toca Rusia y tenemos que seguir así, pues no hemos conseguido nada.

viernes, 20 de junio de 2008

Entre Garrapatas: Turquía tiene algo más que suerte

Por Ander Barroso.-

Asombrosa Turquía. Lo del combinado otomano no es sólo suerte, obviamente tiene que tener algún otra cualidad. De lo contrario, qué alguien me explique como han podido ganar tres partidos de cuatro posibles en esta Eurocopa. Lo curiosa del tema es que los turcos han conseguido sus tres victorias en el último minuto y de una manera agónica y a su vez épica.

La confianza que Fatih Therim y sus futbolistas tienen en sí mismos es superior a la del resto de participantes. Lo milagroso no es que la selección otomana haya remontado hasta tres partidos consecutivos a última hora. El verdadero milagro es que una selección del nivel técnico de Turquía esté plantada en unas semifinales, después de eliminar a equipos como el croata.

Los turcos no serían lo mismo sin su actual seleccionador. Y es que Therim conoce su equipo a la perfección y sabe sacarles el máximo partido posible a sus pupilos. Turquía ha ido creciendo poco a poco desde que debutó contra Portugal hace dos semanas. Defensivamente están más centrados, mientras que en la medular y arriba han ganado en agresividad y en confianza.

El futbolista otomano que más acertado está a día de hoy no es otro que Tuncay Sanli. El centrocampista dio toda una lección de capacidad físicafrente a Croacia. Su buena colocación sin balón y su calidad a la hora de entregar el balón a los hombres de ataque es fundamental para esta Turquía, en la que Nihat sigue sin sentirse igual de cómodo que en el Villarreal.

Sin embargo, el combinado turco no está en las semifinales por culpa de uno o dos futbolistas. La clave del éxito se encuentra en todo el bloque. Los Altintop, Topal o el goleador Senturk también son imprescindibles en este equipo. Pese a ello, lo que realmente recordaremos de esta Turquía dentro de unos años será su fe en sí misma, por muy crudo que se ponga el panorama. Tiene una capacidad de reacción admirable.

Croacia tiene un gran futuro

Al llegar a la Eurocopa, los croatas no hubieran dado por malo eliminarse en unos hipotéticos cuartos. Pero tal y como se han producido los hechos, el sabor de boca que deben tener Slaven Bilic y sus futbolistas no tiene que ser bueno. Principalmente, porque Croacia ha demostrado tener equipo para superar a Turquía y poder plantarse en las semifinales.

Pese a la eliminación, los croatas han de mirar al futuro con optimismo e ilusión. Tienen gente que todavía debe crecer, como pueden ser Modric, Rakitic o el lesionado Da Silva. Además los Srna, Kranjcar y Simunic todavía tienen unos cuántos años de fútbol a buen nivel. Por otro lado, cabe destacar la presencia de Ivica Olic, un delantero que me ha encantado.

El futbolista croata que más ha deslumbrado ha sido la nueva estrella del Tottenham: Modric. A sus 22 años, este centrocampista que hasta ahora ha militado en el Dinamo ha demostrado poseer unas cualidades asombrosas y está considerado como el futbolista con más futuro de Croacia. Es una de las grandes sensaciones de esta Eurocopa y su futuro debe estar ligado al éxito.

Otra de las cosas más positivas del combinado croata está en el banquillo, dónde Bilic ha movido con elegancia la batuta. El seleccionador de Croacia ha demostrado ser uno de los seleccionadores con más sabiduría de esta Eurocopa pese a su corta edad y si su selección no ha pasado de cuartos, es principalmente porque la suerte no le ha sonreído en el momento transcendental del encuentro.

El Catenaccio sí se abrió en Amberes


La primera y última victoria de España ante Italia en un partido oficial se logró en los Juegos Olímpicos de 1920. La Roja jamás volvió a sonreír cuando volvió a encontrarse con los Azzurri.

Por Francisco Ortí.-

El año 1920 será recordado por presenciar la aplicación del Tratado de Versalles, los primeros pasos de la Alemania nazi, el desmembramiento de Rusia y, lo que es mucho más importante, la primera y última victoria de España contra Italia en un partido oficial.

Así es, si queremos recordar la última vez en la que la Furia Roja hizo saltar por los aires el Catenaccio Azzurri tendremos que tirar de hemeroteca y remontarnos hasta los Juegos Olímpicos de 1920 -cuando las Olimpiadas todavía las disputaban las selecciones absolutas-, celebrados en Amberes, ciudad donde vivió el célebre pintor Peter Paul Rubens.

España comenzó con buen pie una relación con el fútbol italiano que no tardaría en convertirse en fatal. Tal vez lo sucedido en Amberes sólo era Caridad romana, como en la obra de Rubens en la que una mujer amamanta a un prisionero para salvarle la vida. Aunque en este caso, Italia alimentó a la selección española para posteriormente matarla una y otra.

El dos de septiembre de 1920, España e Italia se encontraban por primera vez en el panorama futbolístico con la medalla de plata como objetivo de plata –el oro ya lo había ganado la anfitriona Bélgica-.

La Roja llegaba a la cita protegida por una de las mejores ocasiones que ha conocido el fútbol español. Bajo los palos contaba con el guardameta Ricardo Zamora, mientras que los goles eran la tarea preferida de Rafael Moreno Aranzadi, más conocido por su nombre de guerra: Pichichi.

A las 15.00 horas arrancó el duelo en el Olímpico de Amberes, con Zamora, Otero, Vallana, Artola, Sabino, Sancho, Sesúmaga, Moncho Gil, Pagaza, Pichichi y Silverio formando el once español. Por Italia jugaron Campelli, Bruna, De Vecchi, Parodi, Meneghetti, De Nardo, De Marchi, Baloncieri, Brezzi, E. Badini y Marucco.

Los dos goles de Félix Sesúmaga (m.43, m.72) hicieron historia al firmar la primera y última victoria de España ante Italia. Pese al triunfo español, no faltó uno de los ingredientes clásicos de todo España-Italia que se precia: la polémica. Ricardo Zamora fue expulsado a los 80 minutos, sembrando de dudas a los españoles en los últimos instantes del encuentro.

La polémica decisión del árbitro belga Paul Putz sería la primera de una larga serie de desavenencias entre españoles e italianos cuando hay un balón por medio y en las que España nunca volvió a resultar ganadora.

jueves, 19 de junio de 2008

Entre Garrapatas: Alemania desnuda a Portugal

Por Ander Barroso.-

Portugal y Alemania ratificaron en el primer encuentro de los cuartos el buen fútbol que estamos viendo en esta Eurocopa. Ambas selecciones dieron el máximo y el encuentro se disputó a una intensidad altísima, lo que siempre es de buen gusto para el espectador. Además, el partido tuvo emoción hasta el último segundo y el resultado final fue inesperado.

Y es que la selección lusa llegaba a los cuartos en un estado de forma, aparentemente superior al de Alemania. Puede que fuese así, pero el combinado de Joachim Low atacó a Portugal exactamente dónde más daño podía hacerle. Claro está que el seleccionador alemán y sus futbolistas prepararon a la perfección cómo meter mano al cuadro portugués, que no tuvo su mejor partido.

El partido fue apasionante porque en él había dos equipos totalmente diferentes, con esquemas distintos, pero a la vez con una calidad impresionante. De entrada, Portugal salió con las ideas más claras y se hizo con el dominio del partido. El futbolista más decisivo del equipo de 'Felipao’ fue Deco, que en esta Eurocopa ha vuelto a mostrar todo su potencial, que no es escaso.

Durante un buen tramo del primer tiempo Alemania las pasó canutas, pero Portugal volvió a echar en falta la presencia de un delantero con olfato goleador. Nuno Gomes no es un mal ariete, pero no tiene apenas gol y eso es algo fundamental para un atacante. Cristiano tampoco estuvo del todo inspirado, mientras que la pronta lesión de Moutinho terminó por desquiciar a los lusos.

En realidad, lo que desquició a Portugal fue el tanto de Schweinsteiger. Y es que Podolski aprovechó uno de los pocos despistes en todo el partido de Bosingwa, un lateral que me ha encantado, para hacer una asombrosa pared con Ballack antes de llegar casi hasta la línea de fondo y meterla al area, dónde el ‘rubio’ del Bayern apareció para sorpresa de Pepe y Carvalho y batió a Ricardo.

Un auténtico golazo, pero cruel, puesto que Portugal había hecho muchos más méritos para marcar. No aprovechó sus acciones, al contrario que Alemania. Y es que, el 0-2 no tardó en llegar. Una falta a balón parado fue rematada por Miroslav Klose, quién consiguió acabar con su sequía goleadora. Buen gol del ‘killer’ alemán, aunque también es cierto que la zaga lusa pudo hacer más.

Quiero destacar el papel de Low en la victoria de su selección. El seleccionador estadounidense vivió el partido en una pequeña sala que estaba abandonado en la parte de arriba del campo. El técnico de Alemania demostró ser un gran entendedor del fútbol, puesto que apostó por el planteamiento perfecto para meter maño a Portugal y encima su selección estuvo lista en las acciones a balón parado. Seguro que Low les había hecho saber a los suyos de los problemas del rival a balón parado.

Con el 0-2, Alemania retrasó sus líneas y Portugal volvió a hacerse con el balón, aunque su domino del partido nunca volvió a ser tan aplastante como en el arranque del partido. Sin embargo, los germanos se hicieron mucho daño a sí mismos por el simple hecho de cerrarse tanto atrás, algo que aprovechó la selección lusa para recortas distancias, con un tanto de rechace de Nuno Gomes, que marcó el gol y no hizo mucho más.

Los portugueses salieron con el mismo planteamiento agresivo que realizaron en los últimos compases del primer tiempo, pero Alemania volvió a aprovecharse de sus carencias para mover nuevamente el marcador. Otra vez a balón parado. Y otra vez la defensa de Portugal careció de seguridad a la hora de defender a balón parado , en especial Ricardo, un guardameta que pide un recambio con urgencia. El gol de Ballack, que ya suma dos.

A raíz de su tanto, las opciones de los de Scolari volvieron a ser mínimas, en buena medida por sus problemas a la hora de ver portería. Pese a ello, Portugal volvió a recortar distancias muy al final, con un tanto de Helder Postiga que devolvió la ilusión a todos los lusos. Pero estos esperaron un milagro que finalmente no llegó en los último cinco minutos.

Sinceramente, la eliminación de Portugal en cuartos es toda una sorpresa para mí, puesto que el cuadro luso había realizado una buena primera fase. Sin embargo, la exigencia de un torneo como la Eurocopa es realmente alta y si quieres ganar, tienes que estar acertadísimo, porque de lo contrario te pasará lo que le pasó a Portugal: sus pocas carencias eliminaron sus cualidades. Alemania no hizo tantas cosas como los lusos, pero todas las que hicieron estuvieron bien hechas.