martes, 10 de junio de 2008

Entre Garrapatas: Villa y Torres hacen a España temible

Por Ander Barroso.-

España venció claramente a la selección de Rusia y los temores acerca del nivel del combinado nacional desaparecen, por ahora… Y es que no tenemos que olvidar que los nuestros no han hecho nada hasta ahora. Ganar a un equipo del nivel de Rusia es lo mínimo que podían hacer los futbolistas españoles. Los cuatro goles marcados también son algo positivo, pero no nos olvidemos que a partir de cuartos la cosa cambia y te enfrentas a equipos mucho más hechos.

Si tuviese que apostarme una parte de mi sueldo en un hipotético partido de España y otra selección importante, (Portugal, Holanda, Alemania o Italia) apostaría por una derrota del cuadro español. El porqué es más sencillo de lo que muchos piensan. Me refiero a un tema simplemente psicológico. Los de Luis Aragonés tienen que confiar mucho más en sí mismos y obviamente nosotros también tenemos que estar a muerte con ellos.

Futbolísticamente, España es un equipo fantástico. Vale, es cierto que comete errores. Pero la perfección no es una característica válida en ningún aspecto de la vida y menos en el fútbol. Hasta los grandes equipos tienen algo que pulir siempre. De lo contrario, ¿para que servin los entrenadores? La selección nacional tiene un potencial más alto del mostrado en este primer partidoy puede ir a más en esta Eurocopa.

Los errores que comete España son tácticos. La falta de concentración y la mala colocación en acciones puntuales son aspectos que debe solventar el seleccionador. Estoy seguro que los de Luís no tendrán ningún problema de clasificarse entre los dos primeros de grupo, porque los otros dos rivales que tiene tampoco son otra cosa del otro mundo.

Con esto quiero decir que Aragonés tiene dos partidos para solucionar los problemas actuales del equipo y llegar en un buen estado a cuartos. Al igual que en otras ediciones, el choque de cuartos será fundamental para conocer el devenir de España. En ese partido, nos mediremos a una selección de nombre. Holanda e Italia son los dos que más han gustado del Grupo C, aunque no debemos ignorar a Rumania y Francia.

Pese a que el debut no español no ha sido perfecto, hay motivos para ser optimistas. Principalmente, porque ganar a tu rival marcándole cuatro goles significa que los de arriba han estado finos. Puede que no sea así siempre, pero sí en muchos casos y el de esta tarde, es uno de ellos. El buen entendimiento de Villa y Torres es una de las noticias más satisfactorias que nos ha deparado el partido.

El Niño volvió a recordar al del Liverpool y sus continuas salidas a recibir balón y sacar de sitio a la defensa rusa fueron clave. Por su parte, Villa disputó su mejor partido con España hasta ahora y firmó un hat-trick que dice mucho de su estado de forma. Sin duda alguna, podemos estar tranquilos, puesto que arriba tenemos dos estrellas que pueden desactivar partidos importantes.

En el aspecto defensivo, destacable la aportación de Sergio Ramos, la seguridad de Puyol y el buen hacer de Senna en la medular. Mientras que Xavi e Iniesta también estuvieron participativos. Sin embargo, Luís les dará un toque de atención a los suyos por las facilidades que concedieron al rival, que por otro lado, no las aprovechó. El problema puede aparecer dentro de algo más de una semana, cuando lleguen los cuartos y te midas a un rival de nivel que no perdone y te obligue a estar acertado en todo momento.

Pero creo que estos errores no son tan alarmantes, ya que los partidos ante Suecia y Grecia deben ayudarnos a solventarlos. Además, en este arranque de torneo, sólo Portugal y Holanda han rendido a un nivel magnífico. Pero si en la Eurocopa de 2004, Grecia se convirtió en campeón, España puede serlo perfectamente en esta edición, aunque ante todo, ir paso a paso.

España despeja todas las dudas (4-1)

Francisco Ortí.-

La España del toque mató a la contra. La selección española, acomplejada por su estigma de eterna decepción, arrancó en la Eurocopa con la sexta marcha para arrollar a una Rusia empequeñecida por las bajas.

La selección española olvidó durante 45 minutos su papel de abanderada del fútbol de toque y encarriló la victoria con dos rápidos contragolpes. En la segunda mitad, la Roja recuperó su estilo con la entrada de Cesc y manejó el tempo del partido, defendiendo con el balón en su poder. Un espectacular Villa firmó un hat-trick para completar un inicio de ensueño.

España salió de inicio con el esperado esquema 4-4-2. El centro del campo lleno de creatividad por la presencia de Xavi y los versátiles David Silva y Andrés Iniesta. Senna fue el encargado de interpretar el papel de guardaespaldas de los jugones y realizar el trabajo sucio. Villa y Fernando Torres formaron la pareja de ataque, con el asturiano dejándose caer hacia la banda izquierda.

Guus Hiddink, por su parte, sorprendió retocando su once tipo, especialmente en defensa, donde sólo Anyukov sobrevivió a la revolución. El técnico holandés sacrificó a los hermanos Berezutskiy para dar más velocidad a la última línea con la entrada de Shirokov, Kolodin, y el siempre ofensivo Zhirkov. Pavlyuchenko comenzó como único delantero. En el centro del Semchov y Semak fueron los perros de presa, mientras que Bilyaletdinov, reconvertido en interior izquierda, y Zirianov tuvieron mayor libertad.

A la contra

Los dos laterales rusos estuvieron siempre más atentos a atacar que a defender y, frecuentemente, dejaron muchos espacios a sus espaldas que España supo aprovechar para salir en velocidad a la contra en momentos puntuales y matar el partido.

Así llegó el primer gol de España. Capdevila recuperó un balón en las proximidades de su área y mandó un balón largo en busca de la velocidad de Fernando Torres. El Niño peleó hasta vencer a Kolodin en la carrera y luego cedió el balón para Villa, quien marcó a puerta vacía. Hasta ese momento España no había encontrado su sitio, pero tras el gol el resto del encuentro transcurrió con el viento a favor.

En la jugada inmediatamente posterior al gol español Rusia tuvo una oportunidad de lujo gracias a la defensa roja, que volvió a ser la línea más floja de la selección. Una indecisión de la zaga provocó que el balón se paseara por el interior del área con tranquilidad hasta que Zyryanov lo estrelló con violencia con la madera.

Cuando se acercaba el descanso, España logró el gol de la tranquilidad. De nuevo David Villa fue el ejecutor. A los 44 minutos, el asturiano tiró una inteligente diagonal para colarse entre los dos centrales y, tras recibir un certero pase de Andrés Iniesta, batió a Akinfeev por debajo de las piernas.

Con sabiduría

En la segunda mitad, Guus Hiddink se mostró confuso y viró de un plan a otro sin un rumbo fijo. Dio entrada a velocísimo Bystrov para retirarle pocos minutos después. Mientras que Luis Aragonés hizo honor a su sobrenombre del Sabio y apostó por Cesc Fabregas para dotar a España de mejor circulación de balón y defender con él en su poder.

Así, España metió el partido en el congelador y dio la puntilla a los rusos con dos puntillas más. Primero apareció David Villa para redondear su hat trick en una acción marca de la casa. El asturiano recibió un buen pase de Cesc, y, tras aguantar la entrada de Kolodin, batió a Akinfeev por el primer palo.

Posteriormente, con el tiempo reglamentario ya cumplido, Cesc anotó el cuarto, aunque en posición ilegal. Antes Pavlyuchenko había marcado el gol del honor de Rusia poniendo en evidencia a la defensa española.

A la postre, victoria importante de España que desatará la euforia en las portadas de los medios españoles. La Roja ha comenzado con buen pie, pero sólo es el principio. Más vale encarcelar el optimismo por ahora y continuar trabajando.

Innsbruck 24/7: Toros y toreros enloquecen Austria


Francisco Ortí y José David López (Corresponsales en Innsbruck)

Después de haber visto pasear a todas las hinchadas extranjeras, España se abre paso a base alegría, bailes, y un singular repertorio de disfraces muy typical spanish. Las notas de color español llegan de la mano de hombres-toro, toreros con barriga cervecera disimulada bajo la taleguilla, y castañuelas descompasadas por el alcohol. Y es que Innsbruck es ahora mismo colonia española. Casualidad o no, hasta ha salido el sol.

El gran despliegue que ha realizado la ciudad para vivir al máximo la fiesta que rodea a la Eurocopa ha sido el punto de partida para desatar la pasión española. Allí conviven italianos, austriacos, suecos –juramos que vimos uno con rasgos orientales-, pero todos se dejaron embriagar por la Marea Roja.

Pese a los excesivos gastos que suponía agenciarse una simple bebida –cobraban 5,30 euros por una Coca Cola- a los españoles nunca les faltó un euro en el bolsillo para mantener viva su fiesta, a la que se unieron todos y cuantos pasaron por allí. La dura armadura de seriedad de los austriacos se rompía en cuanto se acercaban a un español. Y es que no hay nada peor para esta rígida sociedad que el despelote que somos capaces de montar los españoles.

Cabe destacar el esfuerzo que han realizado los ciudadanos de Innsbruck para aprender el idioma español y así tratar mejor a sus invitados. Sin ir más lejos, mientras paseábamos por la ciudad un grupo de lugareñas nos reconoció como periodistas y casi en un perfecto español nos solicitaron que les hiciéramos una entrevista. Por supuesto, no las decepcionamos.

Ya en un acto mucho más solemne, la Federación y el diario Marca tuvieron el detalle de invitar a los medios de comunicación desplazados a Innsbruck a una elegante cena en la que no faltó de nada. Todos de punta en blanco. Por allí e dejaron ver Ángel Maria Villar –que bajo el traje no llevaba la elástica del Real Madrid- y el presidente del Valencia Agustín Morera, entre otros.

La anécdota del día fue ver como un pequeño –pequeñísimo- ascenso de las temperaturas provocó que los habitantes de Innsbruck se armaran de chancletas, toalla y bañadores horteras para darse un chapuzón. ¿Qué sería de ellos en las costas españolas?

lunes, 9 de junio de 2008

Entre Garrapatas: Holanda e Italia nos divierten

Por Ander Barroso.-

Tras dos días en los que sólo Portugal nos había hecho disfrutar, llegaba el día en el que les tocaba entras en escena a las cuatro selecciones del Grupo de la Muerte. Rumania y Francia fueron los que estrenaron el grupo en un partido aburrido y sin emoción. El combinado de Raymond Domenech no acalló las críticas de la prensa a su llegada a la Eurocopa y se confirmó que la Francia post-Zidane no está a la altura de las circustancias.

Sin el lesionado Henry, los galos se las vieron con una Rumania realmente seria. El empate no debe ser un palo para los hombres de Piturca, que no se arrugaron en ningún momento. Benzema y Anelka apenas inquietaron a los rumanos, que tácticamente estuvieron magníficos. Cabe destacar la presencia de Chivu en la medular, dando más sentido al equipo. Además, Thuram y Gallas sufrieron para mantener a raya a Niculae.

El partido no fue bueno. Ni mucho menos. Así que la depresión creció un poco más. Y es que hasta entonces, sólo Portugal nos había deleitado con un buen espectáculo y el fútbol. Sin embargo, el posterior Holanda-Italia nos hizo cambiar de opinión y ver el torneo con otra perspectiva. La ‘Oranje’ derrotó a una correcta Italia, aunque el resultado final puede considerarse abultado.

Ambas selecciones mostraron sistemas tácticos diferentes y sin duda alguna, el de Van Basten se impuso al de Donadoni. La clave estuvo en el centro del campo, dónde los centrocampistas holandeses se comieron a los italianos. La velocidad de Van der Vaart y Sneijder se impuso a la de Pirlo y Gattuso. Especialmente el primero, que estuvo desaparecido en la primera mitad.

Holanda salió con las ideas claras y buscó desde el primer momento la portería de Buffon. La poca seguridad de Materazzi y Berzagli atrás permitió a Van Nistelrooy plantarse varias veces delante del guardameta italiano. En el primer de ellos, el portero de la Juventus tocó lo suficiente la bota del delantero madridista como para considerarse penalti, pero el árbitro no lo vio así.

Desafortunada actuación del colegiado sueco, que poco después dio por legal un tanto en claro fuera de juego de ‘Van the Man’. No fue legal, pero sí merecido, pues Holanda estaba dándole un repaso a Italia, que sólo vivía de su referencia atacante, Toni. Mientras, los Sneijder, Van Der Vaart y Engelaar dieron toda una lección de técnica y precisión con el balón, desequilibrando a los transalpinos.

El segundo tanto de la ‘Oranje’ fue una obra de arte. Gio sacó un remate de los italianos en la boca de gol y después de salir al contragolpe desde su banda, la colgó en busca de Kuyt (otro que se salió), que se la pinchó a Sneijder para que este batiera a Buffon. 2-0, exhibición de Holanda e Italia fuera del partido. El descanso les vino de perlas a los hombres de Donadoni.

Tras el descanso, salieron a por todas y con una confianza plena en sí mismos. Tal vez, esa sea la diferencia que distingue a selecciones como Italia o Alemania de la nuestra. La confianza que tienen en sí mismos cuando las cosas se ponen negras. La ‘Azzurra’ se puso las pilas y trató de reaccionar, marcando un tanto que les volviera a meter en el partido.

Pirlo entró en el partido y sus compañeros lo notaron. Italia llegó mucho más a la portería de Van der Saar y Holanda se dedicó a mantener su orden defensivo y salir al contragolpe. Sin embargo, el dominio que los de Van Basten tuvieron en el primer tiempo desapareció e Italia fue a por todas. Así, Van der Sar tuvo que emplearse a fondo para evitar el asedio italiano.

Físicamente, los de Donadoni estuvieron un peldaño por encima, aunque también es cierto que Holanda realizó un derroche mucho más alto en el primer tiempo. Sea lo que sea, no fue el día de Italia. Los transalpinos no se han estrenado con buen pie y ahora están obligados a ganar los dos partidos que les queda para meterse en cuartos. Dependen de sí mismos, así que apuesten por ellos. Francia no está para mucho más de cuartos y Rumania tampoco, si no surge ninguna sorpresa.

Previa España-Rusia: Arranca la ilusión de la Roja

Por Francisco Ortí.-

España llega a otra gran cita con una mezcla de entusiasmo y escepticismo. La plantilla de jugadores españoles invita a ilusionarse, pero los últimos amistosos han sembrado dudas respecto a la seguridad defensiva y a la eficacia anotadora del combinado español.

La Roja debutará en la Eurocopa envuelta por la habitual obligación de superar los cuartos de final para no hablar de fracaso. Todo lo contrario que la Rusia de Hiddink, a la que muchos colocan el cartel de equipo revelación, pero que no tiene ninguna presión, y menos después de perder a dos de sus hombres más peligrosos: Arshavin y Pogrebnyak.

Luis Aragonés ha intentado jugar al despiste con entrenamientos a puerta cerrada, pero el esquema que utilizará ante Rusia no es un secreto para nadie. El técnico español apostará por un 4-4-2 con David Villa y Fernando Torres en punta de lanza, y Marcos Senna desempeñando el papel de pivote defensivo.

El Sabio de Hortaleza ha venido utilizando durante toda la fase de clasificación un dibujo 4-5-1, pero se ha visto obligado a virar hacia el plan B por los problemas cara a puerta y el bajo rendimiento que está ofreciendo Cesc Fabregas.

La otra gran duda de España es Fernando Torres. Su participación está confirmada, pero falta por ver cuál de las dos versiones de él se verá ante Rusia. El niño o the kid. El estilo de la Selección no favorece al eléctrico juego de Torres, que rinde más vestido de red que de rojo.

Rusia, mermada arriba

La selección rusa enarbola, junto a Croacia, el estandarte de equipo llamado a dar la sorpresa en la presente Eurocopa. Los rusos llegan con la moral alta y con las ganas de demostrar que su fútbol está en franco crecimiento.

Sin embargo, las opciones de Rusia han disminuido considerablemente tras confirmarse la vuelta del goleador Pogrebnyak, que se suma a la ausencia por sanción en los dos primeros partidos de Arshavin.

Obligado por las bajas y la llegada de los partidos serios, Hiddink dejará a un lado la Rusia ofensiva de tres centrales que se vio en la fase de clasificación, para replegarse en un esquema 4-5-1, con Pavlyuchenko sólo en punta, pero con un centro del campo de mucha llegada y un incisivo juego por las bandas.

Alineaciones probables:

ESPAÑA: Casillas; Sergio Ramos, Marchena, Puyol, Capdevila; Senna, Xavi, Iniesta, Silva; Villa y Fernando Torres

RUSIA: Akinfeev; Anyukov, V. Berezutski, Ignasevich, A. Berezutski; Zhirkov, Zyryanov, Bystrov, Semshov, Bylyaletdinov y Pavlyunchenko

Arbitro: Konrad Plautz (Austria)

Estadio: Tivoli Neu, de Innsbruck

Hora: 18.00

domingo, 8 de junio de 2008

Innsbruck 24/7: La moraleja de un día muyyyy largo


Francisco Ortí y José David López (Corresponsales en Innsbruck)

¿Hay peor manera de empezar un día que pagando una multa? Si alguien lo sabe que me avise, pero aquí en Neustift la seguridad es lo primero. Cielo encapotado (para variar), el madrugón de turno y, para colmo, multazo al canto. Y es que cuando uno quiere arrancarle tiempo al tiempo del que no dispone acaba cometiendo imprudencias que jamás –insistimos en lo de jamás- hubiera cometido.

Todo error tiene su precio. Éste 105 euros, concretamente. Además, del susto que conlleva ver como un policía austriaco de dos por dos te señala el arcén y te manda parar con cara de pocos amigos. Con un inglés académico nos dejó claro que doblar la máxima velocidad permitida no estaba bien visto en Austria. Vaya país más raro y lo decimos porque llega a enervar no poder pasar de 50 km/h en una carretera desierta.

El armario austriaco con placa nos amenazó con 250 euros de multa y la retirada del carnet. En ese instante echamos mano de nuestro kit de inglés de emergencia. Un par de sorrys por ahí, y algunos "I´m from Spain" por allá y la magia se obró. El poli se ablandó y nos hizo un descuento de 145 euros. Ni en Media Markt.

Con un cabreo considerable llegamos a la carpa como cada mañana, donde pronto nos sacaron una sonrisa para hacernos olvidar el mal trago. José Félix Díaz, compañero de Marca, compartió con el resto de cotillas que nos acercamos una obra de arte con Luis Aragonés como protagonista. Con unos altavoces dignos de la ocasión, nos regaló un montaje con hilarantes declaraciones de Luis Aragonés. Desde el sesador de pollos hasta "el negro" Henry, todo tuvo cabida con una afilada ironía.

Para continuar animándonos, logramos unos minutos en exclusiva con Santiago Cazorla. El ya colega Santi se mostró cercano, divertido y con una sonrisa de oreja a oreja por vivir su primera gran experiencia internacional, la que siempre fue su "sueño".

Luego llegó el obligado exilio a la ladera alpina, ya que Luis Aragonés, quien continúa buscando las cosquillas a la prensa, se había empeñado en `codificar´ el entrenamiento con una fina tela fácil de `piratear´. Sin embargo, esto provocó una de las imágenes más curiosas de la concentración ya que los cámaras tuvieron que ingeniárselas entre las montañas para lograr la mejor toma posible de la sesión. ¿Cuál era el `secreto´ de Luis? ¿Lo descubriría su sesador nipón?

Menos gracia le hizo esta decisión a los primeros hinchas españoles llegados a Neustift. Ya sea en caravana tras recorrer miles de kilómetros, o con el Bombo más famoso de España bajo el brazo, ninguno de ellos pudo ver a sus ídolos, pero, aún así, su sentimiento patriótico continuó intacto y más todavía sus ganas de fiesta.

Manolo se llevó a su charanga para animar a los amuermados austriacos en su debut, mientras que otros tuvieron el placer de invitar a los arriba firmantes a una buena dosis de embutido ibérico que despertó la nostalgia en nuestros paladares. Si a eso le sumamos que desde hoy hay birras gratis en la carpa el menú salió redondo.

Moraleja: No todo lo que mal empieza mal acaba.

Foto: http://mata-dor.blogspot.com/

Entre Garrapatas: Pura esencia germana

Por Ander Barroso.-

Imparables a medio gas

Alemania y Polonia se veían las caras en medio de la polémica. La prensa polaca se dedicó a calentar el partido con unas innecesarias imágenes, en las que aparecían Joachim Low y Michael Ballack con la cabeza cortada. Sin embargo, cuando la pelota echó a andar nadie se acordaba de ese incidente. Principalmente, porque ambos equipos fueron a por la victoria desde el principio.

Por ese hecho, el partido fue apasionante. Como se esperaba, Beenhakker apostó por un sistema ambicioso. Demasiado ambicioso, aunque eso le honra. La defensa polaca mantuvo sus líneas bastante adelantadas, con la misión de sacar de su sitio a la delantera germana. Pero ocurrió exactamente lo contrario. De hecho, los dos tantos de Alemania vinieron provocados de dos errores defensivos de Polonia. Es lo que tiene arriesgar cuando te mides a un equipo así.

Y ahí entro en escena Podolski. Nadie apostaba por su titularidad, pero finalmente Low se decantó por el atacante del Bayern y sentó a Schweinsteiger. La maniobra del seleccionador alemán salió a las mil maravillas, porque fue Podolski quien marcó los goles de Alemania. El ‘20’ alemán estuvo inspirado y aprovechó sus dos oportunidades más claras para mover el marcador.

El combinado germano no realizó un mal partido, pero puede ser mucho más de lo que. Sin embargo, Alemania es tan grande que sin hacer un partido brillante, es capaz de ganar con un resultado claro. Por otro lado, destacar la presencia ofensiva de Jensen, mucho más activo en ataque que Lahm. En lo que respecta a Polonia, perder frente a Alemania entraba dentro de lo previsto y visto lo visto, puede ganar a sus otros dos rivales de grupo.

A Austria le faltó su Modric particular

Croacia sumó los tres puntos más discretos de su historia. El combinado austriaco no tenía esperanzas de hacer frente al cuadro croata y las pocas opciones que tenían quedaron disipadas nada más arrancar el partido. Croacia salió en busca del tanto inicial y no tardó mucho tiempo en lograrlo. Una falta del local Pogatetz sobre el inteligente Olic fue señalada como pena máxima. Luka Modric tomó la responsabilidad y no falló.

Todo parecía estar escrito. Pero no fue así. Los croatas desconectaron del partido y permitieron a Austria meterse en él. El equipo co-anfitrión no obtuvo ninguna recompensa al esfuerzo realizado. Llegaron y llegaron a la portería de Pletikosa, pero no estuvieron acertados. La poca calidad de su plantilla y la poca experiencia de ella provocaron que ni siquiera pudiesen puntuar. Pese a ello, el país tiene que estar orgulloso de los suyos.

De Croacia, lo más destacable fue la movilidad de sus atacantes en los contragolpes. Defensivamente, el combinado de Slaven Bilic no mostró la solidez esperada. Por encima de la victoria, destacar la presencia de la última perla croata. Modric no disputó un partido brillante, pero dejó muestras de su calidad y se estrenó en la Eurocopa con un tanto decisivo. Juande deberá flotarse las manos con la promesa que ha fichado.