jueves, 3 de enero de 2008

El Niño... inglés



Por Ander Barroso.-

Malos tiempos se avecinan en Anfield. Entorno al Liverpool existe una especie de virus que podría convertir a Benítez en su mayor víctima. Los rumores de que regresará a España al término de esta misma temporada se escuchan en todos los sitios y el empate de este miércoles frente al Wigan, gracias a un tanto de Fernando Torres, no ayuda para nada al ex técnico del Valencia.

Sin embargo, para derrotar a un equipo del potencial del Liverpool no es suficiente con estar acertado en todos los aspectos, también has de esperar a que sus estrellas no tengan el día, porque son capaces de ganarte un partido con su simple presencia. Steven Gerrard y ‘The Kid’ Torres son ese tipo de futbolistas.

Ambos son los dos jugadores más importantes del equipo inglés. Cuando se confirmó la marcha del madrileño al Liverpool, muchos se encargaron de adelantar su fracaso como futbolista. También se criticó el desorbitado precio que la entidad británica desembolsó por el capitán del Atlético. En definitiva, se pusieron muchos interrogantes a la apuesta que hacía Benítez.

El técnico madrileño pasó de todas las críticas y calló, seguro de que su apuesta se iba a cumplir tal y como el pensaba. Y así está siendo. Torres se ha hecho con el puesto que tras la marcha de Owen al Madrid nadie ha sabido ganarse. Crouch o Kuyt entre otros, no terminaron de convencer.

No es el caso de Torres, que a estas alturas de temporada lleva dieciséis tantos, repartidos en todas las competiciones que ha disputado hasta ahora. En Anfield es todo un ídolo, sólo hay que observar la encuentra realizada por la página web del Liverpool, en la que ‘The Kid’ encabeza la lista de mejor futbolista de la temporada del equipo.

La Premier le beneficia

Su adaptación al fútbol inglés ha sido mucho más rápida de lo que incluso él pensaba. Seguro que el hecho de haber coincido en el vestuario red con varios compatriotas le ha beneficiado, aunque lo fundamental es que el británico es un fútbol que va a su medida.

La agresividad del ex atlético, su velocidad con el balón, su capacidad para realizar todo tipo de remates… Torres se ha convertido en uno de los delanteros con más prestigio de la Premier e incluso ha marcado más goles que tipos como Didier Droga o Wayne Rooney.

El Liverpool apuesta por un tipo de fútbol que se asemeja de maravilla a las características del atacante español. Cuando se triangula por dentro, Torres es capaz de romper a la defensa rival con desmarques imprevisibles, mientras que también es una gran referencia en los balones largos.

Sólo tiene 23 años y de mantener el nivel que actualmente está mostrando, en un par de temporadas puede convertirse en uno de los mejores delanteros del mundo. Condiciones no le faltan, pues es un futbolista muy completo que cuenta con un físico envidiable. Y no duden de que buena parte de las esperanzas de la selección en la Eurocopa pasan por El Niño.

miércoles, 2 de enero de 2008

Silva, el buey mudo

Por Francisco Ortí.-

Hace tiempo, en mi época de estudiante, uno de mis profesores me contó la historia de Santo Tomás de Aquino, al que sus compañeros apodaban "el buey mudo" por su parquedad de palabras. Pero un día, uno de esos compañeros leyó los apuntes de este joven estudiante y se los presentó a San Alberto. Al leerlos, éste le dijo a los estudiantes: "Ustedes lo llaman el buey mudo. Pero este buey llenará un día con sus mugidos el mundo entero".

En el mundo de fútbol tenemos a nuestro particular buey mudo. Es un hombre de escasas palabras, algo introvertido y con poca propensión a las salidas de tono, y, sin embargo, está llamado a hacer historia. Estoy hablando del valencianista David Silva.

Fuera de los terrenos de juego el canario pasa inadvertido a causa de su timidez, pero en cuanto toca un balón atrae todos los focos, todas las miradas. Su silencio desaparece en cuanto se calza las botas de fútbol y pisa un terreno de juego. Él no necesita mugidos para hacerse oír, no necesita ni hablar, le basta con darle un par de toques al balón y éste habla por él.

Un año de ensueño

Este buey ha cerrado un año 2007 que a causa de su modestia –la que caracteriza a los más grandes- no se hubiera atrevido ni a soñar. Hace dos veranos David Silva fue presentado en Mestalla junto a Gavilán como nuevos jugadores del primer equipo ché en familia. Apenas 20 aficionados acudieron a ver al canario vestirse de corto. Hubo más presencia de público hasta en la presentación de Tavano. "Si se llamara Silvinho esto estaría lleno", protestó el padre de Silva creyendo que nadie le escuchaba.

Pero esos mismos aficionados que le dieron la espalda en su puesta de largo como jugador del Valencia ahora le idolatran y ni siquiera llamándose Silvinho le tendrían más cariño. Le ha bastado un solo año para ganarse los corazones de Mestalla. Eso sí, ha sido un año en el que ha rozado la perfección.

El 2007 ha sido el año de la explosión de Silva. El año del salto de promesa a crack. Pese a su juventud no tuvo miedo en asumir el reto de hacer olvidar a Aimar. Se colocó el dorsal 21 a la espalda -el mismo que lucía el argentino- y pronto se ganó un sitio en las alineaciones que ya no perdería.

En la Liga rozó el sobresaliente, pero fue en la Champions League donde ofreció su mejor versión. El pequeño canario se creció ante rivales de la talla de Materazzi o John Terry y protagonizó auténticos partidazos, marcando algunos goles que le convirtieron en portada de todos los periódicos. Además, sus buenas actuaciones le valieron la llamada de Luis Aragonés para la selección y se ha ganado un puesto para la próxima Eurocopa.

En el 2008, Silva deberá asumir un reto todavía mayor a los que ha superado hasta ahora. Después de la revolución Koeman, la afición ché se ha quedado huérfana de referentes sobre el césped y el canario deberá ser quien interprete ese papel. El buey mudo todavía puede mugir más fuerte. Que el mundo entero se prepare.

martes, 1 de enero de 2008

Una Copa del Rey maltratada

El año 2008 se inaugura en el fútbol español con la vuelta de los dieciseisavos de la Copa del Rey. Con el turrón y las uvas todavía en la tripa, los principales favoritos deberán resolver sus eliminatorias. A priori, no deberían tener demasiados problemas para acceder a cuartos.

El actual formato de la Copa beneficia claramente a los equipos de Primera. En primer lugar, porque no comienzan su andadura hasta los dieciseisavos, en los que cuentan con el ‘factor campo’. El hecho de que el Alicante derrote al Real Madrid en un simple partido resulta complicado, por lo que a doble partido es prácticamente imposible.

La Copa no acapara tanto protagonismo como antes, pues la mayoría de equipos aprovechan estos partidos para dar minutos a los suplentes. Y es que el único premio que se otorga al equipo que gana la Copa es su participación en la UEFA, competición poco atrayente comparándola con la Champions.

Mateo Alemany, futuro candidato a hacerse con el mando de la Federación, señaló que dar más importancia al ‘torneo del K.O.’ es urgente. Para ello, el ex presidente del Mallorca indicó que su apuesta sería conceder una participación en la Champions al equipo que levante la Copa.

Seguro que los Sevilla, Valencia y compañía, que ahora no están arriban, saldrían con todo desde el principio para tratar de maquillar la temporada. El nivel del torneo sería mucho más alto y la emoción se multiplicaría por dos, ya que participar en la Champions es algo único.

El fútbol inglés cuida al máximo su segunda competición más importante. La FA Cup se vive de una manera muy pura en los estadios de Inglaterra. Es cierto que el ganador de dicho torneo no se asegura su clasificación para la Champions, pero todas las eliminatorias son a partido único, por lo que la tensión es máxima.

En definitiva, el formato actual de la Copa no es el idóneo y los grandes perjudicados somos los espectadores, que debemos mostrar nuestra disconformidad. Puede que estando quién está arriba del todo, las cosas no cambien. Hasta que Villar se marche, disfrutemos de la profesionalidad de los equipos humildes.
Ander Barroso

lunes, 24 de diciembre de 2007

Castigado por imitar a Panenka

Por Francisco Orti.-

Ahora mismo en Talavera están maldiciendo a Antonin Panenka. El motivo de este odio hacia el checo inventor del penalti más vacilón de la historia es precisamente por su famoso penalti. Y es que un futbolista del Talavera, Jesús Rubio, intentó imitarle, pero el desenlace no fue tan positivo como en la final de la Eurocopa de 1976.

Rubio lo intentó en un escenario más modesto, pero tal vez igual de decisivo. En el grupo IV de la Segunda División B, se enfrentaban Talavera y Puertollano. Era un duelo marcado por la rivalidad regional y por las urgencias que vive el Talavera, quien ocupa la penúltima plaza de la clasificación.

El Puertollano se marchó al descanso con ventaja al marcador y Pedro Morilla, técnico del Talavera, decidió dar entrada en la segunda parte a Jesús Rubio con intención de cambiar el signo del partido.

Rubio no tardaría en tener su gran oportunidad. A los 53 minutos, Óscar Silva fue derribado en el área y Jesús Rubio asumió la responsabilidad de lanzar la pena máxima. Lo que no se podía imaginar nadie era que el jugador lo iba a lanzar a lo Panenka y encima lo fallaría. Por una frivolidad había desperdiciado una gran ocasión.

El cabreo de su entrenador fue monumental. Tanto que instantes después de fallar el penalti Jesús Rubio fue sustituido, siendo castigado públicamente. Y la cosa no quedó ahí porque en la rueda de prensa posterior al encuentro Morilla señaló que había quitado a Rubio porque no aguanta que sus jugadores hagan "gilipolleces". Jesús Rubio se lo pensará dos veces antes de volver a imitar a Panenka.

Foto: Goal.com

domingo, 23 de diciembre de 2007

El hombre de los 30 millones

Por Francisco Ortí.

Érase una vez un hombre a unos millones pegado. A treinta concretamente. Los treinta kilos que el Real Madrid pagó por él le convirtieron en el objeto de burlas durante el pasado verano y su nombre, Pepe, no ayudaba a justificar la rentabilidad de la operación. ¿Cómo un crack iba a bautizarse con un nombre tan común?, se preguntaban muchos.

Pues así era. Disfrazado tras el nombre de Pepe se escondía un magnifico central, que se ha asentado a la perfección en la siempre complicada defensa del Real Madrid, llegando a ensombrecer al mismísimo Fabio Cannavaro.

Las portadas de los periódicos y el protagonista de los resúmenes será Julio Baptista por su gol, pero siendo sinceros reconoceremos que el gran héroe de la victoria blanca en el Camp Nou fue el brasileño Pepe, que cuajó un auténtico partidazo.

El zaguero brasileño se convirtió en un muro infranqueable, especialmente para su compatriota Ronaldinho, que se estrelló una y otra vez contra él. El `10´ azulgrana estaba muy motivado, pero no encontró la manera de superar la defensa de Pepe. Lo intentó sin parar con sus rápidas fintas, pero Pepe siempre salió vencedor desde este particular duelo.

Pero Pepe no se conformó con parar a Ronaldinho. El brasileño realizó una perfecta cobertura a Sergio Ramos y Gabriel Heinze, y estuvo rápido para cerrar las bandas cuando uno de los dos laterales perdía su posición.

Ni siquiera Eto´o, que estaba en plena racha goleadora, pudo con él. El camerunés tuvo una clara ocasión para marcar, pero Pepe apareció para desviar el disparo y echar una mano a Casillas, aunque éste tampoco necesite que le ayuden muy a menudo.

Pese a todo, todavía sonarán voces críticas que aseguren que Pepe no vale ni por asomo 30 millones de euros y puede que tengan razón, pero nadie podrá discutir que es un gran central. Ronaldinho no será quien lo haga.

Foto: El Mundo

domingo, 16 de diciembre de 2007

El pequeño Al

Por Francisco Ortí.-

El pequeño Al nunca ha sabido lo que significa ser niño. Mientras niños de otras partes del mundo se aburrían con sus abundantes juguetes, Al creció entre la sangre derramada por la guerra civil de Sierra Leona y se vio obligado a madurar de golpe cuando a los cuatro años su padre fue apuñalado en una reyerta.

Esto no era lo peor que el destino tenía preparado para el pequeño Al. Su padre era el líder de una sociedad secreta africana, una de esas que disfrazan sus actos violentos asegurando que los cometen en nombre de la libertad. Según las normas de esta tribu el primogénito varón del anterior jefe debía recoger el testigo como nuevo líder.

Al no quiso seguir los pasos de su padre y decidió fugarse a Guinea con la promesa de que allí encontraría facilidades para escapar hacia Europa. El infortunio volvería a cruzarse en el camino del pequeño Al, que estuvo a punto de ser violado, era el pequeño precio que tenía pagar para volar a Europa.

"Al me contó que lo llevaron a una casa donde quisieron venderlo a dos hombres. Intentaron violarlo, pero él se salió a la calle en ropa interior pidiendo ayuda", comentó un compañero de la actualidad de Al.

El pequeño Al ya no es tan pequeño. Tiene 18 años y se responde al nombre de Alhassan Bangura, jugador del Watford, de la segunda división inglesa. Así es, ese niño que creció en medio de una guerra se convirtió en futbolista profesional, teniendo minutos en una de las ligas más prestigiosas.

Bangura ha construido una vida en Inglaterra. Un ojeador le vio jugar en una plaza y lo fichó para el Watford. Ahora tiene mujer, un hijo y se ha convertido en uno de los ídolos de la afición del Watford. Por una vez la suerte sonreía a Al.

Una vida de cuento. Sin embargo, las leyes inglesas, que no entienden de príncipes ni princesas, pueden escribir un final inesperado para este cuento que habla de superación, sufrimiento y lucha.

El gobierno de Inglaterra se ha negado renovar el permiso de trabajo de Bangura porque es mayor de edad y no tiene contrato profesional. Deberá ser deportado, mandado de vuelta a su Sierra Leona natal. Lógicamente, Bangoura está aterrorizado ante la posibilidad de volver a su país y en especial a una tribu a la que traicionó al fugarse.

La afición del Watford se ha movilizado para recoger firmas con el fin de evitar que Bangura tenga que volver a su país. Bangura no quiere volver a ser el pequeño Al, su vida correría peligro.

Foto: Skysports

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Un corazón de pies cuadrados

Por Francisco Ortí.-

El Milan y el Celtic se enfrentan en un encuentro en el que hay poco en juego. Los dos equipos dan por bueno el resultado inicial y se limitan a estar sobre el césped viendo cómo los minutos caen uno tras otro a la espera de escuchar el pitido final del árbitro. Es un auténtico tostón. Los aficionados presentes piensan que hubiera sido mejor haber llevado al campo una almohada en lugar de la bufanda rossonera.

De repente, aplausos. Se empieza a escuchar un murmullo en la grada y los aficionados, hasta el momento dormidos, despiertan para ponerse en pie en señal de respeto. Pero… ¿qué ha pasado? No ha sido una ocasión de gol. El balón está cerca del área del Celtic y no hay ningún jugador rossonero cerca.

La respuesta está en el centro del campo. Un hombre de aspecto tosco agita los brazos con furia mientras alienta a base de gritos al conjunto local. Es Gennaro Gattuso. En un partido al que nadie le encuentra aliciente por el que luchar, él si lo hace: el honor.

Sus pies cuadrados -como él mismo los describe- nunca le permitirán aparecer entre los vídeos más vistos en Youtube, pero no le hace falta. Es el único capaz de poner en pie San Siro sin necesidad de tocar el balón. Gattuso es el corazón de este Milan.

Rhino no nació con la elegante técnica de Pirlo o Kaká, con la velocidad letal de Ronaldo ni con el goleador olfato de Inzaghi. Su don es el de la constancia, gracias al que ha conseguido convertirse en el mejor centrocampista defensivo del planeta y en el líder del gigantesco Milan.

En cuanto suena el pitido inicial comienza su trabajo. Corre y grita y roba y comete una falta y protesta y vuelve a correr y gruñe y se queja y hace un pase, lo falla y vuelve a correr y anima y recupera un balón y lo celebra y continúa corriendo. Cansa hasta leerlo, pero el calabrés más famoso del mundo podría repetirlo durante 180 minutos más gracias a sus pulmones y, sobre todo, a su garra.

Es posible que los estetas del fútbol no formen parten del club de fans de Gattuso y no coincidan con mi opinión, pero yo cada día rezo porque en el mundo del fútbol hayan más tipos como Gattuso. Sinceros, nobles, comprometidos y para los siempre haya algo en juego. Al menos no se nos castigaría con bodrios como el de anoche.

Foto: EFE